lunes, 2 de abril de 2012

Los Hábitos

En psicología el hábito es cualquier comportamiento repetido regularmente, que requiere de un pequeño o ningún raciocinio y es aprendido, más que innato.
Algunos hábitos (por ejemplo, el emparejar una agujeta constantemente) pueden desperdiciar importantes procesos mentales que bien podrían aprovecharse en tareas más exigentes, pero otros fomentan inflexibilidad conductual o son perjudiciales.
En la “Ética a Nicómaco”, Aristóteles define los hábitos como aquello en virtud de lo cual nos comportamos bien o mal respecto de las pasiones. El hábito predispone a un sujeto para la realización perfecta de una tarea o actividad. En la medida en que la naturaleza predispone también a un sujeto (puesto que le da inclinaciones) la tradición habla de los hábitos como de segundas naturalezas.
Cinco métodos son los comúnmente usados para romper con las costumbres indeseables:
  1. Sustituir la acción habitual por una nueva;
  2. Repetir el comportamiento hasta que se vuelva agradable;
  3. Separar al individuo del estímulo que lo induce a determinada conducta;
  4. Habituación  y
  5. Castigo.
Existen diferentes tipos de hábitos, algunos de estos son:
  1. Hábitos físicos
  2. Hábitos afectivos
  3. Hábitos sociales
  4. Hábitos morales
  5. Hábitos intelectuales  

    Un hábito es una acción repetida de forma constante o periódica por parte de una persona, ya sea consciente o inconscientemente. Los hábitos más que ninguna otra cosa nos definen como personas, es decir, la persona que eres actualmente es producto directo de tus hábitos actuales. Por ejemplo, si al llegar a la escuela donde estudias, a la oficina o al taller donde trabajas saludas diariamente de forma cordial a tus compañeros o colaboradores, y si además te diriges siempre a todas las personas de forma respetuosa y amable seguramente eres una persona agradable con la cual se puede disfrutar una buena convivencia, esto por supuesto derivado del hábito de ser siempre amable. La amabilidad, al igual que muchas otras actitudes positivas, más que una característica de personalidad heredada es una simple decisión que toma una persona para definir su trato con los demás y que al repetirse continuamente se convierte en un buen hábito que posteriormente le traerá grandes beneficios.

    Normalmente referimos simplemente como hábitos a los hábitos positivos (ejercitarse, leer, cantar, sonreír, etc.) mientras que los hábitos negativos son conocidos comúnmente como vicios (fumar, emborracharse, drogarse, holgazanear, ser impuntual, ser irresponsable, irrespetuoso, deshonesto, etc.) y así como los hábitos son enormemente benéficos para nuestras vidas, los vicios son tremendamente perjudiciales, solo hay que ver que pasa con las personas que acostumbran drogarse diariamente, manejar en completo estado de ebriedad, etc. para darnos cuenta del peligro de adquirir hábitos negativos (vicios).

    Existen algunos hábitos que aunque no son tan graves como drogarse o emborracharse diariamente tienen también muchas consecuencias negativas. Algunos ejemplos son:

    • Ver televisión de forma excesiva
    • Adicción a la pornografía
    • Descanso excesivo (Holgazanear)
    • Comer demasiado
    • Comprar cosas innecesarias
    • Endeudarse

    La lista puede crecer enormemente con cualquier actividad realizada en exceso, aunque en principio pueda parecer una actividad benéfica. Por ejemplo, podría ser adecuado pasar un buen rato con la familia viendo un buen programa de televisión, sin embargo, si esta misma actividad se realiza en exceso llegará al ser perjudicial (pasar 5 o 6 horas diarias frente al televisor nos roba una enorme cantidad de tiempo que bien podríamos ocupar en otras actividades benéficas como el ejercicio, lectura, etc.).
    Otro problema con los vicios es que en principio pueden resultar muy atractivos, por lo cual resulta muy fácil adquirirlos cuando una persona se deja llevar por la satisfacción inmediata (por ejemplo al drogarse), sin embargo, a la larga, las consecuencias son desastrosas para la vida de una persona, arrastrándola hacia situaciones muy problemáticas, accidentes, enfermedades graves o incluso la muerte.
    Por otra parte, los hábitos positivos pueden parecer en principio algo aburridos para algunas personas, sin embargo, los beneficios a largo plazo son extraordinarios. Por ejemplo posiblemente el hábito de la lectura no sea tan fácil de adquirir como el vicio de la pornografía, sin embargo, en el largo plazo, la lectura nos traerá muchos mayores beneficios como el desarrollo intelectual, la capacitación, la madurez, etc. y puede llegar a ser también mucho más disfrutable desde en el punto de vista mental y espiritual.
     
    Algunos hábitos que ayudarán a mejorar tu vida
    Finalmente te dejo algunos hábitos que pueden ayudar a mejorar sustancialmente tu vida, varios de ellos propuestos por Steve Pavlina en su libro Personal Development for Smart People.
  6. Metas diarias. Establece objetivos para cada día por adelantado. Decide que harás y enseguida hazlo. Sin un enfoque claro es muy fácil sucumbir ante las distracciones.
  7. Primero lo peor. Para vencer a la postergación aprende a tomar y dominar primero las acividades menos placenteras del día. Esa pequeña victoria te pondrá en tono para un día muy productivo.
  8. Despierta temprano. Despierta temprano por la mañana, tal vez a las 5:00 AM y trabaja en tus actividades más importantes. Puedes hacer más cosas antes de las 8:00 AM que muchas personas en un día completo.
  9. Puntualidad. Llega temprano a todos tus compromisos. La puntualidad enaltece tu autoridad.
  10. Prioridad. Separa las actividades importantes de las que son meramente urgentes y aparta bloques de tiempo para trabajar en las tareas críticas, esas que son muy importantes pero ráramente urgentes como: educar a tus hijos, hacer ejercicio, leer un libro, escribir, etc.